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La historia de Jaroslav Drobny, un tenista sin fronteras

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Checoslovaco de nacimiento pero egipcio por adopción, fue el primer (y hasta ahora único) ganador de Wimbledon con nacionalidad africana. En 1954, el All England Club se rindió ante los pies del jugador de tenis que representó a cuatro naciones, fue medallista olímpico en hockey sobre hielo y estuvo a punto de ser el primer europeo en jugar en la National Hockey League (NHL) de Estados Unidos.

Nacido el 12 de octubre de 1921 en la ciudad de Praga, Drobny tuvo una infancia ligada al deporte. Su padre, Julian, era el encargado de mantenimiento de las canchas del Praga Lawn Tennis Club, por lo que Jaroslav pasaba gran parte de su tiempo allí. Pero los crudos inviernos hicieron que no siempre pudiera practicar tenis. Entre diciembre y marzo, cuando las temperaturas descendían, las canchas que frecuentaba se congelaban (favorecido también por la cercanía del club con el río Moldava, que a veces inundaba la zona) y se transformaban en una zona de patinaje. De esta manera, tuvo que alternar entre dos deportes: tenis y hockey sobre hielo.

Dronby es uno de los ganadores de Grand Slam que representaron a un país diferente al de nacimiento. (Créditos: Punto de Break)

Pese a la doble actividad, su pasión era el tenis. A los 16 años ya contaba con varios torneos juveniles y disputaba campeonatos de mayores en Praga. Justamente allí se enfrentó contra el mítico Don Budge y, aunque perdió el partido, logró forzar un quinto set que lo terminaría catapultando a un Grand Slam. Por su gran actuación contra uno de los mejores del mundo, un diario local realizó una colecta para que pudiera viajar a Inglaterra y disputar Wimbledon en 1938. Con diez libras para dos semanas de estadía, Drobny arribó al país británico sin saber inglés y sin haber jugado en una cancha de césped. Su debut fue ante el argentino Alejo Russell, pero cayó derrotado en cuatro sets y no pudo pasar de la primera ronda.

En 1939, el joven checo de 18 años volvió al All England Club, pero esta vez no como checo, sino que participó bajo la bandera del Protectorado de Bohemia y Moravia, que había sido creado por Hitler luego de la invasión de Alemania a Praga. Su camino llegó hasta la tercera ronda luego de perder por retirada ante el local Henry Austin. Aquel torneo grande fue el último que disputó hasta 1946, ya que la Segunda Guerra Mundial lo privó de disputar el Abierto de Australia, Roland Garros y Wimbledon.

Dronby disfrutando de su otra pasión, el hockey sobre hielo. (Créditos: La Vanguardia)

Con los certámenes mayores interrumpidos, Drobny se dedicó a jugar al hockey sobre hielo. Aquello lo llevó a la selección de Checoslovaquia que, con el fin del conflicto bélico en 1945, pudo volver a competir. Entre 1946 y 1948, el praguense alternó los dos deportes. En el 46 alcanzó la final de Roland Garros (cayó ante Marcel Bernard en cinco sets) y en el 47 se consagró campeón del mundo en hockey sobre hielo. Al año siguiente, disputó los Juegos Olímpicos de invierno en Saint Moritz (Suiza) y obtuvo la medalla de plata, siendo además una de las figuras del equipo. Su buena performance en el hockey hizo que los Boston Bruins de la NHL ofrecieran una suma millonaria para que se convirtiera en el primer jugador europeo en disputar la liga estadounidense, pero él la rechazó. El motivo fue que, al ser una liga profesional, tendría que abandonar el tenis y eso nunca estuvo en sus planes.

Pese a que la guerra había terminado, los problemas políticos continuaron. En Checoslovaquia el comunismo fue el poder político dominante con Klement Gottwald a la cabeza y quisieron usar a todos los deportistas checos, en especial a Drobny, como elementos de propaganda para su régimen. Tanto él como sus compañeros solo podían competir en los torneos que el gobierno les indicara, teniendo una falta de libertad que lo llevaría al exilio.  En 1949, luego de disputar el torneo de Gstaad, tomó unas camisas, un cepillo de dientes y 50 dólares. La gota que había rebalsado el vaso fue la visita que había recibido de Asuntos Exteriores de Checoslovaquia, que lo obligaban a abandonar el torneo por la concurrencia de tenistas españoles.

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1954: Drobny recibiendo el trofeo en el All England Club. (Créditos: Dunlop Footwear)

Aunque estuvo cerca de obtener la nacionalidad suiza y la australiana, fue el Rey Faruq de Egipto quien, luego de haberlo visto en el abierto de El Cairo, le ofreció inmediatamente su nacionalidad, que defendió entre 1950 y 1959. Con ella, se consagró en Roland Garros 1951 y 1952 y en Wimbledon 1954.  De esta manera, se convirtió en el único africano en levantar el trofeo en el All England Club.

Su carrera tenística continuó y se mantuvo en la élite hasta 1955. En aquel año se fue a vivir a Gran Bretaña ya que su esposa, Rita Anderson (también tenista), era inglesa. De esta manera y tras cuatro años de permanencia en el país, obtuvo su cuarta y última nacionalidad. Con ella, jugó como británico entre 1959 y 1971, año de su retiro. En 1983 fue incluido en el Salón de la Fama del tenis y recién en 1985 volvió a pisar tierras checas. Después del abandono de la actividad, fue propietario de una casa de deportes en South Kensington llamada Sport Drobny.

Drobny en la tapa de la Revista Dunlop en 1955. (Créditos: La Vanguardia)

El 13 de septiembre de 2001 y a los 79 años, Drobny falleció en el distrito londinense de Tooting luego de una historia de guerra, política, tenis y hockey sobre hielo.

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