Hernán Casanova, un luchador del tenis

Hernán Casanova es un tenista argentino de 26 años que ocupa el puesto 373 del ranking ATP. A fines del 2019 ganó la Pre-Qualy del Argentina Open. Comenzó muy bien la temporada, pero la pandemia frenó todo. En la reanudación, estuvo entre los primeros que viajó, pero llamó la atención su falta de partidos, no jugó ni Challenger ni Future. ¿Por qué? ¿Que pasó en el medio? Una historia imperdible en donde nos detalla todo lo que hizo estos meses, como se las rebuscó para aguantar y las diferenncias entre los tenistas sudamericanos y argentinos.

¿Cómo fue tu cuarentena? ¿Pudiste entrenar?

En la cuarentena no pude entrenar bien. Empecé haciendo físico en casa. Al comienzo bajé mucho peso, unos 4-5 kilos. Sumado a eso, yo tengo problemas en el hombro desde hace 4 años, tengo el tendón roto y me tendría que haber operado. Pero decidí no operarme, siempre tengo molestias chiquitas, pero elongando, trabajando con el fisio lo tenía controlado. En casa no tenía los elementos para mantener el hombro y con el trabajo me empezó a doler mucho. Durante un mes fui al kinesiólogo pero no me pude sacar el dolor. Mientras tanto estaba haciendo los trámites para viajar a Alemania, la idea era empezar a jugar allí. Cuando se cae el viaje a Alemania surgió la chance de venirme a Italia, de un día para otro. Pedí permiso a la ATP y en dos días organicé el viaje. Eso fue hace tres meses, mediados de julio, me vine a Italia con poco entrenamiento, con dolor en el hombro. Tuve que hacer cuarentena, pero nunca me hicieron ni un control.  Entrené y trabajé para fortalecer el hombro durante 15 días y me puse a jugar torneos locales por plata. El primer mes fue un desastre, porque el dolor en el hombro no me permitía jugar, el dolor era tal que no podía jugar más de 3 sets. En estos torneos hay días que hay que jugar 2 partidos. Jugaba bien por la mañana y por la tarde tenía que sacar de abajo o directamente me retiraba. Lo bueno es que por mi ranking ATP empiezo a jugar en QF o SF. Después de un mes tuve que parar para recuperarme. Por suerte el dolor fue bajando y este último mes me fue muy bien. Jugué 5 torneos, gané 3 e hice 2 finales.

¿Tenías pensado jugar algún challenger?

Mientras jugaba en Italia, me anoté en todos los Challenger que pude. A Rumania donde le fue muy bien a Fran (Cerúndolo), no viajé, me dio un poco de miedo de viajar, por el tema del Covid, decidí quedarme en Italia para cuidarme. Después en Italia no pude jugar porque no conseguí turno para hacerme el hisopado. Cuando jugás la qualy, la ATP no se hace cargo del test, lo tiene que hacer el jugador y te dan 5 días para hacerlo. Yo entraba a la qualy los días viernes, el último día y no me daban los tiempos para hacerme el hisopado. También me perdí de jugar el ATP 1000 de Roma. Ya estaba lista para ir a firmar, pero me rechazaron porque debía haber ido 5 días antes para hacer el primer test y parar en el hotel oficial que cuesta 200 euros por día, en fin imposible de cumplir. Si estás en el cuadro principal, lo paga todo la ATP. Ahí me parece que hacen una diferencia muy grande entre unos y otros. Con las ganas de jugar que tenía no había ningún problema en pagar, el gran problema es que no te dan los tiempos. En los torneos locales que iba jugando iba ganando dinero, pero mi objetivo no era ese, mi idea era jugar ATP.

¿Cómo son esos torneos locales de Italia?

Se juegan en todo el país, con un calendario muy amplio, torneos de distintas categorías. Yo jugué la mayor parte en el norte, en Venecia, Pádova, Brescia, otros en el sur en Nápoli, Bari, Pésaro fueron unos 10 torneos en dos meses. La verdad tenían cero protocolo de seguridad. Lo único que te pedían era que en el cambio de lado siempre lo hagas por un mismo lado y el rival por el otro. Después entraba gente normalmente. Así fue durante todo el verano, todo era muy normal. Ahora que arrancó el frío hay mayores cuidados. Tuve la suerte que por mi ranking siempre era el número 1, realmente me tratan como si fuese un fenómeno, me pagan el hotel, en algunos casos el pasaje, las comidas, siempre quieren que ganes, tenés hinchada propia, todo muy lindo. Las semanas que no hay Future, son una masacre, muy duros. Por ejemplo en un torneo en Venecia, estaban Tomiás Lipovsek, Franco Agamenone, otros dos 500 (tenistas top-500 del ranking ATP) y 3 600. Como había 1000 euros para el campeón, fueron muy duros.

Estos tres meses en Italia, ¿Cómo te organizaste, dónde vivís?

Hago base en Trento, al norte de Italia. Cada vez que vengo a Europa desde hace unos años, hago base allí. Es muy importante, aquí me dan todo, departamento, un lugar para entrenar, tengo todas las comodidades, fácil para viajar. La semana pasada jugué un torneo cerca de Bari, les gustó cómo jugué y me ofrecieron venir esta semana para entrenar con los chicos del club. Como no había torneos acepté, me ofrecieron departamento y pasajes, así que esta semana me las rebusco de esta forma. Cuando salí de Argentina me imaginé jugando Challenger y Future, nada que ver con lo que estoy haciendo.

Y ahora, ¿Qué tenés pensado hacer? ¿Estás mejor del hombro?

La semana que viene me vuelvo a Buenos Aires, entrenaré 15-20 días, me prepararé para jugar los Challenger de Sudamérica y ahí terminar el año. Es muy bueno que los torneos de Brasil tengan cuadros de 48 tenistas, lo único malo es que el del medio, en Florianópolis se juega sobre cemento. Una lástima, pero ni me quejo, no jugué nada en todo el año. Respecto a la lesión, no sé qué pasará en estos torneos. Hasta ahora vengo bien, pero no exigí mucho, no jugué un partido que diga “me maté”, así que no se que podría pasar. Siempre tengo molestias, eso no cambia, ya convivo con ese dolor, me quedaron limitaciones.
La realidad es que no juego contra un jugador de gran nivel desde el ATP, hace casi 8 meses, así que no pretendo ir a buscar a ganar algunos de los challenger, tengo que agarrar ritmo, jugar el partido. Acá estuve jugando con jugadores que están 600,  juegan muy bien, pero sabés que en algún momento se caen, se van. Juegan con todo la primera hora, pero cuando ven que no aflojo, se caen.

Este año, Argentina vivió un Roland Garros increíble, ¿Lo seguiste?

Increíble. Mucho más para mí que entreno con Nadia (Podoroska), van tres pretemporadas que hacemos juntos. Así que vi todos los partidos, impresionante todo lo que hizo. La admiro mucho, se mata día a día, nunca se queja, nunca la ves mal. Fue increíble todo el proceso. Unas semanas antes de la qualy de Roland Garros, Nadia ganó un W60 y llegó muy confiada a París. Cuando en segunda ronda le gana a la preclasificada no lo podía creer. Imaginate dos semanas después jugando la semi, una locura, estaba entre las mejores 4 del mundo, no caíamos. El año pasado Nadia estaba mal de la muñeca y le aconsejé el cambio de raqueta. Ese cambio fue fundamental, le hizo cambiar su juego, una parte del éxito se debe a ese cambio. Así que una parte del éxito me lo debe a mí (risas).

Estás en Italia hace varios meses, ¿Cómo ves la gran evolución del tenis italiano?, Sinner, Musetti vienen sorprendiendo semana tras semana.

Los tenistas italianos tienen muchas oportunidades, tienen una estructura armada de torneos y entrenamientos. Además tienen raquetas, ropa, sponsors, no les falta nada. Por ejemplo Musetti tiene WC en todos los Challengers. Juega muy bien, pero nunca juega una qualy. Jugás mal un torneo, te vas en primera, pero en diez torneos seguro en alguno ganás 1 o 2 partidos, alcanzar una semi no es imposible. Si chicos como Seba Báez, Facu Díaz Acosta o Thiago Tirante tuviesen esa oportunidades es imposible que no se metan entre los mejores. Sin esos 10 WC están 300, 250, es porque son muy buenos, tienen mucho tenis. En Argentina tenemos 1 ó 2 ATP por año, 2 challenger, no es nada. Y para ATP tenés que jugar Pre-Qualy porque no podés regalar los WC.

Pero entonces, con todas estas diferencias, ¿Por qué los tenistas argentinos siguen estando arriba?

Los argentinos juegan muy bien, nosotros vemos bien el tenis, además tenemos mucha más hambre. Ellos pierden en primera ronda y se van a su casa, a preparase para la semana siguiente. Nosotros perdemos en primera y tenemos que quedarnos pagando hotel. En algunos torneos no tienen ni gimnasio, no te podés preparar adecuadamente. Ese plus de los argentinos se nota mucho en Future, todas las semanas tenemos argentinos haciendo semis o peleando finales. Ahora Descotte y Tirante se turnan en Tunez para llegar a semi o la final todas las semanas. Carlé que no para, en tres semanas hizo semi, final y ganó un título. Velotti, vuelve de la cuarentena, segundo torneo que juega lo gana. Ficovich que lleva varias semanas haciendo cuartos, semi en Challenger. Fran (Cerundolo) ganó su primer Challenger. Hay muchos tenistas y también muy buenos entrenadores. Los entrenadores argentinos son para destacarlos, porque entienden mucho al jugador, no ven el negocio del jugador, si no tenés plata igual viajan con vos, te bancan a full. Eso es lo bueno del entrenador argentino.

Te meto en un compromiso, de todos esos que nombraste, ¿Quién pensás que puede llegar bien lejos?

Fico (por Juan Pablo Ficovich) está jugando un montón, creo que está para dar un salto muy pronto. Pero además Seba Báez, Facu Díaz Acosta, Thiago Tirante, Fran y Juan Cerúndolo, Tomy Etcheverry tienen mucho tenis, están para llegar arriba.

Sos todavía muy joven, pero a través de esta charla se nota que te apasiona el tema del entrenador. Tenemos enfrente a un futuro entrenador?

Me encantaría en un futuro ser entrenador, me gusta mucho, estar en la cancha. Soy muy observador, ver detalles, me gustaría ser profe.

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