Del Potro campeón US Open: el camino a la final

Un día como hoy pero de 2009, Juan Martín Del Potro levantaba por primera y única vez el trofeo del Abierto de Estados Unidos ante, nada más y nada menos, que Roger Federer, que en ese entonces ocupaba el puesto número uno del ranking ATP. En Set Tenis repasamos cómo logró arribar a la final del torneo.

Pasaron once años de esa noche en la que Del Potro jugó esa agónica definicón que duró más de cuatro horas y que lo dejó en la historia del certamen y del tenis mundial. Tenía solo 20 años, estaba a nueve días de cumplir los 21, y ocupaba el puesto número seis del escalafón mundial. Sin embargo, a algunos candidatos claros a llevarse esa copa les tocó la mala suerte de enfrentarse al argentino en uno de sus mejores momentos.

Tuvo un 2008 lleno de éxitos, excepto por la final de la Copa Davis en Mar del Plata contra España, que es mejor no recordar. Un título en Washington y una final en Montreal, un ascenso en el raking y un cierre de año en el que apareció entre los mejores. Ya en 2009 alcanzó las semis de Roland Garros y se afianzó como favorito. Pero en la previa del último Grand Slam, decidió bajarse de Cincinnati por desgaste y para ponerse a punto para disputar el certamen. La Torre de Tandil llegó en óptimas condiciones y terminó con el trofeo en mano.

Créditos: Eurosports.

¿A qué rivales tuvo que superar para llegar a esa famosa final?

Se encontró con un cuadro complicado para la época, pero con partidos que podían brindarles chances al menos los cuartos de final. Su entrenador en ese entonces era Franco Davin y declaró: “Cuando se hizo el sorteo estoy seguro de que los tres o cuatro de arriba se fijaron por qué lado de la llave salía Del Potro. Nosotros nos fijamos, pero estoy convencido de que ellos también se preocupan”.

Primera ronda ante su compatriota, Juan Mónaco, quien no solía tener buena racha en torneos de esta magnitud, pero estaba en un buen momento ocupando el puesto 41. El partido resultó bastante sencillo y el duelo de tandilenses finalizó 6-3, 6-3, 6-1 para Delpo. El segundo partido fue contra Jürger Melzer, puesto 38, y fue victoria en sets corridos por 7-6 (8-6), 6-3 y 6-3. En tercera, le tocó enfrentar a Daniel Koellerer, que sería lo más parecido a Nick Kyrgios hoy por su personalidad. Fue victoria 6-1, 3-6, 6-3, 6-3 para el argentino.

Ya en octavos de final, le ganó cómodo al ex número uno y en ese momento ranking 25, Juan Carlos Ferrero, con contundencia por un triple 6-3. Cuartos y un rival conocido para Del Potro hoy en día, pero en ese momento no todo era felicidad: Marin Cilic, gran candidato porque venía de tachar a Andy Murray. El escocés estaba dentro del top 20 y con claras chances. Pero apareció la mejor versión del tenista de Tandil luego de verse abajo en el marcador y selló el 4-6, 6-3, 6-2 y 6-1.

Créditos: Zimbio.

Cruzarte con Rafael Nadal no es bueno en ninguna instancia ni en ningún torneo porque es un rival casi imposible. Imposible para muchos, no para Delpo que ya lo había vencido en dos torneos anteriores e iba listo para levarse un nuevo triunfo pero esta vez en un Majors. Fue paliza. Victoria por un triple 6-2 y clasificación a la final del Abierto de Estados Unidos para la Torre. Del otro lado, Federer se encargaba de tachar a Novak Djokovic.

El cambio físico del argentino

Como todo tenista que tiene un gran equipo de trabajo, tiene un cambio corporal y también mental. Orazi, preparador desde 2008 hasta entonces, declaró: “Veníamos trabajando en diferentes bloques, hizo una gran pretemporada. Hicimos énfasis en el crecimiento, el fortalecimiento en el gimnasia y los trabajos en campo para mejorar los desplazamientos, algo importante para su estructura física, mejoró mucho su eficiencia y pudo transferir eso a su juego para jugar con intensidad y tener buena recuperación”.

El día de la final: Del Potro – Federer

40 grados de temperatura para el lunes 14 de septiembre. Sí, lunes porque las lluvias no permitieron que se disputara el día anterior. No fue un impedimento para ninguno de los dos porque llegaron con un día más de descanso. Una jornada increíble para disputar la final: Arthur Ashe con 23 mil personas . Roger llegaba como el máximo favorito no solo por ser el número uno, sino también porque era pentacampeón en ese certamen.

A pesar de todos los condimientos que tenía el suizo para consagrarse, la gente también cantaba por el tandilense, y no solo argentinos presentes. Porque el tenista se había ganado un público fiel con solo 20 años. En esa final pasó de todo y también pasaron los nervios. Por suerte se hicieron presentes un tiempo y se fueron de largo.

Primer set para el último campeón y chances para llevarse el segundo. Finalmente el tenista de Tandil llevó a un tiebreak y lo ganó por 7-5, pero volvió a entregar el tercero con un gran nivel del líder del ranking. Cuarto parcial y un nuevo desempate, otra vez se lo llevó el argentino que parecía tener las ideas más acomodadas que la versión que mostró en la primera parte del encuentro. El título se iba a definir en el quinto, luego de que el primer cabeza de serie haya estado a solo dos puntos de la gloria.

Última manga y un inteligente Delpo que rápidamente vio la vía para imponerse 5-2 y saque rival. Cuando se suponía que Roger iba a poner la experiencia en la cancha y empardarlo, el pibe de Argentina se transformó en pared y no dejaba pasar ni una pelota. Doble falta para Federer, y luego de una pelota larga hubo festejo, delirio y emoción para Juan Martín Del Potro y su hinchada. Después de cuatro horas y siete minutos, pudo celebrar su primer Grand Slam y único hasta el momento.

La Torre alcanzó la gloria y estuvo a puertas de otro gran logro porque tras este triunfo, clasificó al ATP Finals, y cayó en la final ante Nicolay Davydenko. De todas maneras, finalizó de gran manera el año y en 2010 se estrenó como número cuatro del ranking. Después llegaron las lesiones, pero esta vez vamos a quedarnos con la imagen feliz del argentino besando la copa. Al fin y al cabo, lo que engrandece la figura de este tenista, son su gente y sus logros.

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